Un análisis de Gartner señala que las organizaciones que presupuestaron para escala piloto encuentran una carga real de 5 a 10 veces lo previsto — y proyecta la cancelación de más del 40% de los proyectos agénticos para fines de 2027.
¿Por qué el piloto engaña en el costo?
Porque prueba un volumen pequeño y el camino previsto. La producción trae volumen real, excepciones y reprocesamiento — y cada uno de ellos multiplica el consumo.
¿Dónde revienta primero el costo?
En lo que nadie presupuestó: reprocesar lo que volvió mal, revisar lo que el modelo no resolvió, y mantener la integración que el piloto no tenía.
¿Cómo se compra sin ese riesgo?
Con un envelope declarado: número de conversaciones, sistemas verificados y consultas definidos antes de la firma. Lo que excede eso se acuerda, nunca se cobra por sorpresa.
Un costo sin límite declarado es un costo que revienta después de la firma — siempre del lado de quien compró.