Conversaciones breves, en paralelo, al ritmo de cada persona — no una agenda de entrevistas. La diferencia de esfuerzo para el equipo del cliente es de horas contra semanas.
¿Por qué una agenda de entrevistas cuesta tanto?
Porque exige sincronizar a dos personas escasas por vez, y el costo real no es la hora de conversación: es el desplazamiento de atención de quien sale de la operación para participar.
¿Cuánto tiempo gasta de verdad el equipo del cliente?
El esfuerzo se concentra en los primeros cinco días — alcance, lista, vocabulario, exportaciones — y al final, en la decisión. En el medio, la plataforma trabaja.
¿Y quien está en campo, sin computadora?
Conversa en el canal y el idioma de quien responde, con alternativa entre texto y voz, en el intervalo que la persona tenga. Nadie necesita adaptarse a la herramienta para participar.
Un diagnóstico que exige la operación detenida mide una operación que no existe: la que tiene tiempo libre.